jueves, 3 de diciembre de 2009

"EN EL PATIO CABALLOS" (Artículos de opinión e investigación, por Juan Fernández)

EL ANTIGUO MANTO DE LA VIRGEN DE LA PRESENTACIÓN DEL CALVARIO.


Conocido es por todos el hecho de que las cofradías sevillanas,se han desprendido incomprensiblemente las más de las veces,de piezas de bordado de una valía insuperable,sustituidas en muchos de los casos,por obras de menor envergadura.Las modas,hechos fortuitos,la guerra o la crisis económica han hecho mella en el patrimonio ornamental procesional sevillano.

Uno de los ejemplos menos conocidos,y no por ello menos desdeñable,es el caso del antiguo manto de la titular mariana de la sevillana corporación de la Madrugá,del Calvario.Para muchos una de las joyas del bordado jamás ejecutadas.


En 1902,la feliz conjunción artística de Josefa Antúnez y Guillermo Muñiz, madre e hijo,y de su tía Ana, dió lugar al manto que lució en la calle la Virgen de la Presentación,sólo hasta 1914, porque un incendio en el altar de culto,en la iglesia de San Gregorio, ocurrido el 9 de febrero de 1915, le obligó a sacar prestado el manto de la Virgen del Socorro, titular del Amor, en la madrugada del viernes santo siguiente, mientras Juan Manuel Rodríguez Ojeda le confeccionaba otro.

Este espléndido manto posee unos irregulares dibujos vegetales bordados en oro. Mezcla una decoración de tallos, hojas de acanto y flores de mayor grosor con otra ornamentación intercalada más menuda. Una gran mata de cardo bordada a realce en oro fino que cubre por completo a la tela con ayuda estilizada de otras plantas, en aparente disposición caprichosa, totalmente asimétrica, aunque ordenada de abajo arriba con una línea centrada a partir de un tronco que distribuye la composición, en consonancia y coincidencia con el más puro estilo Muñiz.

Si bien presentaba importantes desperfectos a causa de las llamas,fue vendido junto al anterior palio,también de Rodríguez Ojeda, los varales y la primitiva peana a la cofradía de Jesús Nazareno de Lora del Río. Posteriormente, en 1924, esta corporación se la vendió a la hermandad de la Columna de Carmona para que la luciese su titular la Virgen de la Paciencia.


De esta manera,Sevilla se deshacía inentendidamente de un parte inefable de su patrimonio,tantas veces llorado.Si bien el conjunto posterior de 1916,obra de Juan Manuel Rodríguez Ojeda,al que conozco muy personalmente por haberlo portado sobre mis hombros,es una sublimación al arte de la bordadura,la anterior prenda no debió salir del seno de la cofradía,o al menos de la ciudad de Sevilla.




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