Vamos a retomar las entregas del patrimonio de la Archicofradía de Vera+Cruz y Oración en el Huerto, comenzando por las preseas que posee Nuestra Madre y Señora de los Dolores.

Como descripción de la corona podemos decir, que es una corona muy peculiar y única en su forma en nuestra Semana Santa. Sustenta el canasto un leve aro liso en cuyo centro está labrado un cordón a modo de soga sujetando ornamentacion superior. La decoración del primero esta basada en ocho óvalos con leves incisiones diagonales enmarcados por hojas de acanto y sinuosos motivos vegetales, de los cuales nacen seis imperiales laminados que sustentan la ráfaga sin calar y decoradas con volutas y palmas. En el centro existe una sección esférica lisa representando al orbe sobre la cual y bajo motivos vegetales, se alza una cruz potentada.

Otra joya de esta sección es la corona de plata de ley sobredorada realizada en 1952 por Jesús Domínguez y donada a la Hermandad por D. Federico Delgado de la Corte. Restaurada en 1997 por talleres Hijos de Juan Fernández. Destaca las dos grandes palmas que enmarcan la ráfaga por su parte interior, así como el maravilloso trabajo realizado en el conjunto de canasto e imperiales. En el frontal lleva cincelado un corazon con los siete puñales, haciendo referencia a la advocación dolorosa de la Imagen. Fue durante mucho tiempo la corona de salida, reponiendose la anteriormente citada a principio de los 90 como pasó en 1953 a la inversa. Es, artísticamente hablando, una de las mejores coronas que hay en Huelva.

La tercera y última corona está realizada de metal plateado. Es obra anónima de finales del siglo XIX y reparada en 1944 por Fernando Cruz. Estrenada por Ntra. Madre y Señora de los Dolores, en el Quinario de 1945. Donada a la Hermandad por Ntra. Hermana la Excma. Sra. Condesa de Mora Claros. Tiene una coqueta forma redonda y unas características guirnaldas de flores que penden de la ráfaga hacia el interior del canasto, lo que le hace tener la gracia típica de las coronas del XIX.
